Zapato estilo náutico barefoot fabricado en piel con acabado serraje. Detalle de bordón en el empeine. Puntera redondeada, ancha y funcional con espacio para que los dedos se abran y se muevan de forma natural, favoreciendo una pisada más estable y equilibrada. Suela fina de goma en contraste, ligera y flexible que aporta mayor sensibilidad y acompaña a la movilidad natural del pie.
CORTE
100% piel vacuno
FORRO
100% poliéster
SUELA
100% caucho
PLANTILLA
86% poliamida
14% elastano
COMPOSICIÓN, CUIDADOS & ORIGEN
MEDIDAS
Alto: 12.5 cm
Ancho: 18.5 cm
Largo: 32.5 cm
COMPOSICIÓN
CORTE
100% piel vacuno
FORRO
100% poliéster
SUELA
100% caucho
PLANTILLA
86% poliamida 14% elastano
Empeine
Forro y plantilla
Suela
Cuero
Cuero untado
Textil
Otros materiales
Que contiene al menos:
FORRO
100% poliéster reciclado certificado RCS
SUELA
30% caucho reciclado certificado RCS
PLANTILLA
86% poliamida reciclada certificada RCS
Materiales certificados
POLIAMIDA RECICLADA CERTIFICADA RCS
Esta fibra se fabrica a partir de residuos de poliamida y otros productos de desecho, como las redes de pesca. Transformar los residuos en nuevos materiales ayuda a limitar la extracción de materias primas. Está certificada conforme al Recycled Claim Standard (RCS), que verifica el contenido reciclado y hace un seguimiento desde el origen hasta el producto final.
Actualmente, el poliéster reciclado se fabrica principalmente a partir de residuos de plástico PET. Se trata de un tipo de plástico muy utilizado en diversos artículos, como las botellas de plástico. El uso de materiales reciclados ayuda a limitar la producción de fibra de poliéster virgen. Está certificado según el Recycled Claim Standard (RCS), que verifica el contenido reciclado y hace un seguimiento desde el origen hasta el producto final.
El caucho reciclado se fabrica a partir de residuos recuperados, como neumáticos o guantes. Transformar los residuos en nuevos materiales ayuda a limitar la extracción de materias primas vírgenes. Está certificado conforme al Recycled Claim Standard (RCS), que verifica el contenido reciclado y hace un seguimiento desde el origen hasta el producto final.
Acciones simples como limpiar los artículos con un paño de algodón seco o un cepillo suave, según las características del producto, pueden ayudarnos a cuidarlos.